(Fig 7) Carta Portulana Desde el principio de la edad media desaparecio el interes por el rigor científico que prevalecia en la época clásica. En el alto medioevo la prespectiva cosmográfica y la descripción de la tierra derivaron hacia el ámbito de lo legendario, lo religioso y lo simbólico.
En el contenido puramente geográfico de sus mapas volvió a utilizar el mapamundi circular. el Orbis Terrarum de los romanos, pero con tales modificaciones perdió su exactitud geográfica, el mapamundi típico de la edad media siguió siendo un disco, como para los romanos en su forma mas esquemática se le conocía con el nombre de mapa de la T en la O (Orbis Terrarum), o con el de mapa de ruedas, en este esquema solia ocupar Asia la mitad superior de la O, con Europa y África a medias en la parte inferior (Fig 6) Jerusalen se encontraba en medio del círculo debido a las proyecciones religiosas de la época.
La desaparición casi total de la visión científica del mundo aportada por la cultura clásica no obedeció probablemente a una tentativa del critianismo por arrinconar el conocimiento "pagano". El afianziamiento de la religión cristiana impulsó nuevos temas de interés y un enfoque esencialmente distinto a la manera de enfrentar el conocimiento
Al mismo tiempo que los cartógrafos eclesiasticos representaban un mundo imaginario, apareció un nuevo tipo de mapas, este nuevo tipo de cartografía era de caracter estrictamente útil, circunscrita al ámbito de la navegación llegó impulsada por el uso generalizado de la brújula y dearrolló un tipo de cartas náuticas basadas en cálculos serios de la posición del navio y la distancia entre los puertos. Se llamó a estos mapas "Cartas portulanas o potulanos"(fig 7), las primeras cartas portulanas aparecen en Génova, Venecia y Palma.

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